Violando que es gerundio

Escrito por 30yearsawake 28-02-2018 en literatura. Comentarios (0)

Llevaba varios meses dándole vueltas a una idea y hoy se ha tornado clara e innegable como el amor de Sam y Frodo. Estoy más que harta de leer una y otra vez violaciones a mujeres por machos pendencieros, criminales borrachuzos, caballeros medievales y en general cualquier falo heteronormativo poseedor del dominio terrenal. Un día mientras hablaba con unas amigas precisamente de lo cansino que es tener que leer una y otra y otra vez sobre violaciones en las novelas, me comentaban que al fin y al cabo, así era la vida real en el medievo, e incluso en el mundo actual “civilizado”. Pero ¿Y qué?, también hay pedofilia, zoofilia, violaciones perpetradas por hombres a otros hombres, pero en general es difícil encontrar estas escenas en la literatura, ahora saldrá el sabelotodista que te dice “Oh sí hay una escena aquí, y aquí, y aquí otra”, sí gracias Rodolfo ya sabemos que existir existen. Lo que quiero decir es que no se encuentran ni por asomo con la frecuencia con la que tenemos que leer o ver representadas violaciones a mujeres, y esto desgraciadamente no es tan solo un reflejo del mundo en el que vivimos, sino una normalización y aún más aberrante, una aceptación de la violación como hecho ordinario. ¿Os imagináis que hubiera en los libros y series tantas violaciones a hombres y niños como las hay a mujeres y niñas? ¿Cómo creéis que reaccionaría el público? Antes mientras me ponía enferma leyendo una escena de violación en los Pilares de Tierra por segunda vez en 400 páginas, me he imaginado la situación con un cambio de sexos. ¿Os imáginais que los hombres tuvieran que leer en un gran porcentaje de novelas violaciones a otros hombres de manera casual y con una perseverancia descriptiva abrumadora? Yo no la verdad, porque es algo que no se permitiría, si los hombres tuvieran que leer violaciones a su sexo con la misma asiduidad con la que leen las perpetradas a mujeres estarían asqueados, protestarían y se quejarían indignados, qué digo, ¡Ni se publicarían esos libros! Los escritores no escriben sobre violaciones a hombres y niños, porque obviamente es desagrable y tanto el público como los creadores se asquearían de tener que hacerlo, pero una violación a una mujer no es para tanto. 

En esta última violación que he leído me he imaginado al escritor desarrollando la idea, componiendo las frases y formando la imagen en su mente. El concepto de la violación es un tabú rechazado por los buenismos sociales de hoy en día, pero la realidad es que se relatan de manera tan asidua porque no causan tanto reparo, y lo que es más sádico, porque hay una complicidad patriarcal subyacente. He intentado imaginarme la escena intercambiando los papeles: 

cuatro fornidos guardias medievales agarraban a un prostituto apaleado que se negaba a tener sexo con un malcriado caballero de alta cuna, mientras este le propinaba puñetazos y admiraba su cara de pánico así como “los rizos del vello púbico” de su víctima (muy erótico y gratuito todo). El caballero violador propone a uno de sus guardias la espléndida idea de forzar al prostituto para que le haga una felación mientras este penetra analmente una y otra vez al aterrorizado muchacho. La escena termina con el guardia corriéndose en la boca del muchacho, y el caballero corriéndose en el culo del muchacho. Qué maravilla ¿Verdad?, ¿Os imagináis que todas las violaciones a mujeres fueran sustituídas por algo así?, ¿Cuántos hombres creéis que acabarían encantados con esos libros? Ya os lo digo yo, muy, muy, pero que muy pocos, por no decir ninguno, de hecho si en lugar de mujeres fueran descripciones horrendas de penetraciones anales no consentidas esos libros no se venderían, las editoriales se negarían a publicar tal número de novelas con agresiones sexuales a niños o machos. Pero, ¿Por qué no a una mujer? Total, es lo que vemos cada día ¿No? He aquí lo impresionante de todo esto, que las propias mujeres hemos tenido que aprender a aceptar esta cultura de la violación y comérnosla con patatas en libros, series y películas como si fuera algo normal, cuando no lo es. Pero el mundo, claro, está lleno de elfos oscuros, caminantes blancos, replicantes, magos, espías que no se rompen ni aunque se caigan de cinco pisos, super héroes, batallas épicas a mil kilómetros de distancia de lo plausible, miembros cercenados de un espadazo. Es sorprendente la sarta de gilipolleces imposibles que sí abundan en las novelas más vendidas, podemos cambiar la realidad para ciertas cosas, pero para otras mejor dejarlas como están que diría Rajoy, “porque así es el mundo”. Podemos forjar distopías, utopías, dimensiones de lo extraño... pero tarde o temprano habrá una agresión sexual a una hembra. Parece que nos justificamos en el “así es el mundo” cuando nos apetece disfrutar de ese tabú que es la violación femenina de manera lícita a través de la ficción. Pero no veo descripciones ambiciosas con penetraciones a críos ni a falócratas, que también existen en esta nuestra amada realidad, con bastante más asiduidad que los casos de extremidades cercenadas de un tajo limpio de falcata, o los espías super resistentes que derrocan gobiernos corruptos con tan solo una Glock y un puñal.

¿Por qué sigue esta sociedad empeñada en normalizar la violación en todos los medios? Tendría que estremecernos tanto leer la violación de una mujer como lo hacen los abusos de menores o las agresiones a otros hombres o animales, pero la realidad es que no reaccionamos de la misma manera. No estoy diciendo que haya que eliminar las violaciones de las obras de ficción como una censura moral impuesta, pero ¿Por qué ese empeño en reflejar una y otra y otra vez el calvario sexual femenino con pelos y señales? ¿Por qué incluso en novelas de ficción donde el universo creado dista años luz del real, la mujer tiene que seguir estando subyugada sexualmente de manera tan gratuita? Hay muchos aspectos que interesa cambiar, pero la situación de la mujer nunca se cambia. Sí, estoy leyendo los Pilares de la Tierra y entiendo que es una novela de carácter más histórico de lo que pueda ser un mundo de magia y espada, pero da igual. Este libro ha sido solo la gota que ha colmado la cacerola. ¿Por qué tanto detalle? ¿Por qué solo mujeres y niñas?. Porque seguramente el escritor no lo pasa tan mal escribiendo cómo violan a una mujer que poniéndo en su lugar a un niño, porque algo dentro de él, y de la misma sociedad te dice que leer y escribir sobre una situación tan grotesca de manera fidedigna es hasta cierto punto enfermizo, y estamos tan sensibilizados con esa idea que preferimos no tener que leer ni escribir sobre ello. Pero las mujeres son desgarradas vaginalmente de manera habitual, así que ¡Usémoslo con la misma abundancia en todos los géneros literarios!. Recuerdo empezar a leer la Casa de los Espíritus de Isabel Allende cuando era apenas unas adolescente, y tener que dejar el libro sin terminar del mal cuerpo que me dejo una de las primeras escenas de violación. Lo mismo me ocurre con Juego de Tronos y otros tantos libros, por mencionar algunas de las novelas más vendidas. Y sinceramente estoy harta, estoy harta de tener que ver violaciones a mujeres en los libros, en las noticias, en las series, en las películas, en los cómics, y tener que aceptar que tengo que desayunar comer y cenar violaciones femeninas porque es lo que hay en el mundo, asumiendo que como es lo que ocurre cada día no tenemos que ponernos enfermos y de mala ostia cada vez que sale el tema mientras consumes ficción para escapar un poco precisamente de esa realidad. ¿Y si dejamos de normalizar el concepto de la violación a la mujer? ¿Y si dejamos de hacerlo tan jodidamente descriptivo y empezamos a hablar de ojetes desangrados de machotes para que haya una concienciación y una empatía por parte del patriarcado?.

No estoy pidiendo que se niegue una realidad, ni se omita, pero sí que deje de usarse como recurso en la ficción de manera tan cansina y en ocasiones como morboso recurso de guión cuando se han acabado las ideas. Si formase una cadena con todos los libros que contienen violaciones a mujeres seguramente daría la vuelta al mundo varias veces, si lo hiciera con violaciones a hombres y niños no cubríamos ni de Gibraltar a Perejil.

“Pero es que las violaciones a hombres son menos creíbles porque no se dan de manera tan habitual en la sociedad, en qué contexto vas a meter una violación entre hombres en cualquier novela, no es tan fácil”. Lo sé, por eso la gente se espanta si tiene que leer algo así, porque no suele ocurrir, y si se da no se ahonda en los detalles. De hecho no debería ser necesario recurrir a violaciones de ningún tipo para añadir dureza a una historia, hay cientos de recursos y siempre se va a lo mismo, a la básica del Sapiens Sapiens. El interés de ver a personajes violados, asesinados, torturados... es francamente triste. Os recomiendo un ejercicio, cada vez que leáis o veáis una violación en una serie o película, imaginad si fuera un niño, o un hombre. A ver qué os inspira ese cambio de papeles. Cuando algo te asquea demasiado empieza a resultar cansino tener que presenciarlo en todas partes con plena aceptación, eso es lo que me gustaría, ver a la sociedad en una posición de empatía donde tuvieran que normalizar las violaciones a hombres y niños de la misma manera que se ha normalizado el abuso a la mujer por el simple hecho de que “como ya ocurre de manera habitual, restreguémonos en ello todo lo posible”.